miércoles, 1 de junio de 2011

BLOGVILLE CONFIDENCIAL (sexo por compasión)




La vida en Blogville transcurre pacífica, demasiado. Hace dos años que aún convivimos todos los fundadores de la residencia geriátrica. Bueno, hay quien llega y se va, como Rita y Violette. También Fra Miquel se ha tomado unos días de descanso. Hay nuevos inquilinos que se apuntaron por no tener a nadie que les cuidara en la vejez, como Troyana. Y una pareja de científicos locos que se pasan el día encerrados en la buhardilla que dos años antes ocupaba el Veí: Xurri y su marido. Uno de los primeros nos abandona. Al menos, de momento. Aunque ha comprado un billete de ida y vuelta, pero ésta última sin cerrar. Me tiene mosca desde el día en que dejó de necesitar su bastón y salió por la puerta silbando una bossanova. Regresó cargado de bolsas de la planta joven del corteinglés. Dentro de ellas había media docena de camisas de estilo surfero y sus seis bermudas a juego. ¿Qué cómo lo sé? Porque tuvo la caradura de pedirme unos arreglillos de nada…Olvidaba decir que también vive con nosotros MK y su nórdico. En teoría viven aquí aunque apenas salen de su habitación, y no por estar impedidos, no. Lo contaré más tarde…

Os diré que Violette y Rita llevan dos meses viajando por la Índia en busca de Lahiri Mahayasa, el gurú de Yogananda. Tanta práctica de yoga y comida macrobiótica no podía llevar a nada bueno. En fin, que las echo de menos. Al menos sin Violette puedo fumar tranquilamente en la biblioteca. Me mandaba a chupar mis pestilentes cigarritos liados al jardín. Lloviera, nevara o cayera un sol que ajusticiara. Me pregunto cómo se lo hace Rita para fumar si comparten habitación allá donde estén. Preguntas como éstas me angustian.

Fra Miquel tiene lo que él llama un bajón de fe. A su edad, padre…Pasadas las últimas navidades, se fue al Desierto de las Palmas en busca de respuesta. Supongo que está bien. ¿Qué cómo lo sé? Porque cuando se fue registré su habitación: había dejado el cilicio en el cajón de su mesita de noche y se había llevado un cargamento de extrañas bolsitas de colorines made in Finlandia compradas unos días antes de su marcha en internet. No pude averigüar para qué eran porque oí los pasos renqueantes del Paseante y por poco me pilla in fraganti. Hubiera tenido que aguantar una charla del estilo: mira que te lo tengo dicho, Emily. No se hurga en cajones ajenos…

Ahora el jardín presenta un aspecto lamentable. Y hemos dejado de comer hortalizas frescas de la huerta. Ni el Veí ni el susodicho Paseante han querido hacerse cargo de él. Alegan alergia y lumbago respectivamente. Lumbago…ya te daré yo, Paseante. Pero yo cada día le doy de comer a la carpa del estanque. Me ofrecí voluntaria durante el tiempo que Fra Miquel se ha tomado de retiro. La cuido bien. Le guardo el pan seco y algún que otro mosquito que logro atrapar para ella.

Troyana es de las nuevas. Llegó a la residencia con un cargamento de películas de su época de directora de cine. En blanco y negro y subtituladas. Suerte que cuando nos invita a verlas, a mí me hace efecto la pastilla que me tomo para dormir y echo una cabezadita. Lo peor de todo es que cuando me voy a la cama no hay quien duerma. Es el momento MK. ¿Han probado de lograr el sueño cuando una pareja ha decidido amarse justo en el momento de cerrar los ojos? Ñic, ñic, ñic, ñic. Es insoportable. De nada me sirve golpear la pared con los nudillos, con la ayuda del tacón de un zapato o aporrear su puerta para protestar: son sordos los dos. ¡Así cualquiera! Lo peor de todo es que me siento fatal por protestar. Es muy duro que ella y su nórdico practiquen sexo mientras una pasa la mano por la pared. Yo no tengo sexo ni por compasión. Y lo echo de menos, vaya si lo echo de menos. Aunque acabo de cumplir 75 años hay una parte de mí que aún sigue despierta y no es el cerebro precisamente…

Como ya os he contado, ahora viven con nosotros una pareja de científicos: Xurri y Ferni. Están empeñados en demostrar el efecto beneficioso de los rayos gamma sobre las neuronas. Y como necesitaban cobayas para probarlo, nos ofrecimos voluntarios. Creo que la culpa de todo mi malestar físico es el jugo de pepinos que nos dan en ayunas para contrarrestar los posibles efectos adversos de sus rayos gamma. Aunque la mascarilla de pepino que prepara ella en la cocina me va de perlas para la piel.

Ahora sólo me queda hablar del tándem formado por el Veí y el Paseante.
El Paseante está raro. Bueno, siempre lo ha sido, pero ahora más. ¿Qué cómo lo sé? Porque por primera vez en lo que llevamos de convivencia, cada uno en su habitación, of course, se le ve feliz. Y no soy la causa de su felicidad, no, ¡joder! La causa de su repentina felicidad no es una viejita, no. Es una brasileña de pechos turgentes. ¡Qué cómo lo sé? Pues a los hechos me remito: ya no cojea. Ha dejado de fumar. Se compra camisas playeras. Toma el sol en la terraza para que “ella” le vea saludable cuando por fin se encuentren. Estoy destrozada. Tan destrozada que de momento dejo la crónica por hoy y salgo al jardín para dar de comer a la carpa y fumarme un cigarrito. Hace sol. Me siento en el borde de piedra del estanque y juego con Bruc. Aún le sigue gustando que le tire su pelota de tenis. Como un tontito. Ha envejecido, como yo. Se me escapan unas lágrimas de pena y me lame la cara. Está tan concentrado en su labor que no se da cuenta de que el Veí se ha unido a nosotros para hacernos un poco de compañía.

-Com anem?
-Nem fent…
-Ja ha marxat el carallot?
-Avui se’n va…
-Lia’m una cigarreta d’aquestes teves. La necessito.
-Si que estàs malament tu també…

El Veí calla. Callamos.

-Vols riure una estoneta? –de repente estoy animada.
-A veure…

Le cuento que hace dos días seguí al Paseante. Como me tenía mosca con sus sonrisas, sus suspiros, sus camisas estampadas y su billete de avión rumbo a Maracaibo llegué a la conclusión de que tenía que saber más. Até a Bruc con la excusa de su paseo matinal. El Paseante no caminaba, se balanceaba. Compró el Ara y se encaminó para leerlo sentado en su banco favorito del Turó Parc. Aquel que está junto al estanque. Esperé pacientemente, vigilando que Bruc no me delatara con sus ladridos. El futuro brasileño se tomó su tiempo. Cuando se cansó de leer, limpió los cristales de sus gafas con el delantero de su camisa floreada y siguió la marcha. Para mi sorpresa entró en una farmacia. Él, que en su vida se ha tragado ni un mísero ibuprofeno…Yo le miraba desde fuera, alargando el cuello para ver qué diantre envolvía el farmacéutico. Éste le hablaba al Paseante como si le aconsejara, señalando con el dedo tres cajas blancas. El Paseante asentía con la cabeza baja. Sí, sí, sí. Parecía impaciente por pagar. Guardó el paquete en el bolsillo derecho del pantalón y salió. Yo me oculté detrás de un árbol y esperé para que llegara a la residencia antes que yo.

-Quines pastilles va comprar? –me pregunta el Veí.
-Viagra. Les pastilletes blaves, ja saps.
-Ni idea, no em calen…
-Cony, no et calen perquè ja no fas res de res, com jo.
-Com ho saps?
-Cony, sembla mentida…si a mi no se m’escapa res del que passa a la resi.
-Sí, t’he fet una pregunta ben absurda…
-Bé, però el millor de tot està per venir…Ahir vaig comprar per internet jo també…I avui ja ho tinc a casa. He comprat tres capces de Piagra. Són de fabricacio xinesa, ja m’entens…

El Veí abre los ojos y asiente.

-Piagra per Viagra…El que donaria per veure la cara del carallot quan vegi que les pastilletes blaves no li funcionen…Ha, ha, ha. Ja té raó la Violette quan diu: ets la pera, Emily!

Los dos nos hemos animado. Finalmente el Veí se levanta para estirar las piernas. Parece querer abandonarme. Nos despedimos con dos besos. Da unos pasos y se gira para hablarme de nuevo.

-Què n’has fet de les pastilles bones?

Me pongo la mano en el bolsillo y saco un puñado de pastillas azules. Se las muestro con una sonrisa.

-No creus que és una llàstima no fer-les servir?
-És una proposició indecent, Veí? Finalment t’has decidit?
-Dona…si no tens res millor…
-Ves a dalt i espera’m. Vaig a buscar aigua...

Me quedo pensando. Tres cajas de viagra a 50 pastillas por caja: 150 pastillas azules. Una locura. Al fin sexo, por compasión, o no.

10 comentarios:

Emily dijo...

Ho he tornat a fer. Us he fet sortir al meu relat sense permís. Crec que l'únic que es pot enfadar és el Paseante, pobret. Sempre surt malparat. Però hbah...

El veí de dalt dijo...

El carallot, enfadar-se? Quita mujer! La que s'enfadarà serà la brasilereta...! Juàs!

150 pastilles! Nena!, tenim per...(tres anys?) Ara que, coneixent-me... potser te les agafo i les revenc a la resi del costat i ens fem un sobresou per...comprar-ne 150 més!

PS Perquè a la MK no li calen, oi? I el Frare encara és verge...La Violette i la Rita estan out... Total: ves pujant, que vinc.

el paseante dijo...

Una brasilera de Maracaibo? Deu ser exòtica de collons. I jo no necessito Viagra. Més que res perquè els àngels no tenim sexe :-)

PD: Si vas al dormitori del Veí, pren una lupa. (Anem al mateix gimnàs i alguna vegada hem coincidit a les dutxes.)

Emily dijo...

Veí, ja m'he posat ben maca. Estic al llit, esperant-te. Jo també les vendria les pastilles, ves.
Paseante, bo lo de Maracaibo, eh? Era una prova per si saps distingir Veneçuela del Brasil :P Ah, i com apago el llum no necessito lupa, amb les mans en tinc prou per saber com és...ehem...allò :P :P Veig que no t'has enfadat...Sort!

troyana dijo...

Bé,Emily,
lo de la brasilera està bé per al Paseante,però les demés,què?.
Damunt que m´has posat que no tinc ningú que em cuide,posa´m almenys alguna distracció,no?
En fi,m´agradat lo de posar pelis i també el meu passat de directora;)

La veritat es que estic esperant que isca de novel·la negra a la ens tens acostumats,es a dir,un assassinat,misteri,sospitós,detectius.....etc....perquè no a blogville?es clar que amb banda sonora,per exemple,de Cole Porter,què dius?
bsts

Pais secret dijo...

Ja m´has tornat a llençar a l´estanc?
Coi, que n´estic fins a dalt de fer burbujas de amor sota l´aigua. Vull sortir a la superfície i respirar!

I no hi ha pastilletes per a transformar els peixos en princeses? O m´he de buscar un príncep per a que es produeixi el miracle?
Ves pensant...

Emily dijo...

Troyana, els que estem a la resi no tenim ningú que ens cuide, per això estem aqui, si no, de què? ;)
Ara he de descansar que lo de Dash va ser dur :)Cole Porter, sempre!
País, és bo ser carpa, dona. I vigila que igual em cauen algunes pastilletes dins l'aigua i...

Mari-Pi-R dijo...

Bueno Emily ya has vuelto a tus buenos tiempos, bonito.
Besitos

MK dijo...

El señor en su misericordia ha reservado para mí una vejez llena de plenitud , por lo que veo.
Pero ya puestos , no podría en su divina providencia ir adelantándome a día de hoy un poquito de tamaño esplendor?.
Y dices que ha de ser nórdico ese macho alfa?...porque por más que piense mi circulo amistoso no pasa más arriba de Andorra la Vella por ahora...

fra miquel dijo...

Doncs si, filla, si. He de recuperar-me d'aquest "bajón".
Lo del viatge és més en pla missioner que altra cosa. Hi ha persones necessitades arreu del mon...
Les bossetes de colors...
Està molt lleig això d'espiar la gent...
T'hauré de posar una penitència...

M'agrada que tornis a escriure.
Quant jo torni posaré el jardí al dia. No pateixis.
Cuida't bonica

petó

 
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